Iskra Lawrence se desnuda en el metro para reivindicar sus curvas

Cualquier sitio es bueno para reivindicar la diversidad. Incluso, el metro de Nueva York. Eso fue lo que debió pensar la modelo skra Lawrence cuando se desnudó en este peculiar lugar con un objetivo: visibilizar las curvas.

Ante la oleada de anuncios con delgadísimas modelos que cada mañana los transeúntes observan de camino a su trabajo, Lawrence decidió amenizarles el viaje con un poco de filosofía ‘body positive’. “Quiero hablar de la relación más importante que tenemos en nuestra vida, la que tenemos con nosotros mismos”, comenzaba su discurso la maniquí.

En el vídeo se puede observar cómo la joven entra a un vagón de metro con un sobrio vestido negro. Cuando alza la voz, comienzan a girarse los primeros rostros hacia ella. “Crecí odiando mirarme al espejo porque la sociedad nos lo dice. Pensaba que tenía algún defecto porque no tenía un ‘thigh gap’, porque tenía celulitis y porque no estaba lo bastante delgada.Los medios y la sociedad nos reducen a un estándar de belleza cuando somos mucho más que eso. Este cuerpo no es solamente un objeto para ser mirado y tocado”, decía a voces la modelo, ya en ropa interior.

Una vez captada la atención de todo el vagón, la maniquí de 26 años continuó con sudiscurso a favor de la naturalidad y contra los complejos: “Por favor, cuando lleguéis a casa y os miréis al espejo, no os centréis en vuestras inseguridades ni en lo que la sociedad dice que es bueno. Sois mucho más que eso. Mirad vuestros cuerpos y apreciad lo importante que son y cuánto les debemos. Celebrad y respetad lo que sois”.

El activismo por bandera

Esta acción forma parte del proyecto ‘unmuted‘, que pretende eliminar la inmediación de internet y los medios y llevar distintos mensajes directamente a los interlocutores, en este caso, a los ciudadanos que viajan hacia sus trabajos en el metro.

La modelo Iskra Lawrence es conocida por su activismo a favor de las curvas y por promover modelos saludables más allá de la talla 36. De hecho, la maniquí ha contado cómo fue rechazada en trabajos en el mundo de la moda por tener “las caderas demasiado grandes”. Lejos de desanimarse o adaptar su cuerpo al canon de belleza, decidió denunciar públicamente todas las presiones que se realizan sobre el cuerpo de la mujer. Y su mensaje está calando. De momento, ya tiene 2.800.000 de seguidores en Instagram.

Fuente: El mundo es.

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