La modelo plus size que revolucionó Cosmopolitan

Tess Holliday fue la portada de este mes en la revista y se dedicó a romper varios tabúes
Hace tiempo que la modelo estadounidense Tess Holliday milita la importancia de aceptar y amar los cuerpos en todos sus tamaños y formas. Hace unos años atrás era casi imposible pensar que una modelo de su contextura pudiera ser portada de Cosmopolitan, una revista sumamente criticada por promover la belleza hegemónica y por orientar una gran cantidad de sus notas a que las mujeres conquisten a un hombre.
Al parecer, los tiempos cambian y tanto las redes como el movimiento feminista han contribuido para que las mujeres con cuerpos disidentes sean aceptadas en una actividad que siempre fue exclusiva de las altas, delgadas y con rasgos faciales “perfectos”. En la tapa de la edición británica de septiembre de Cosmo, Tess demuestra que es capaz de lucir increíblemente bella con su metro sesenta y una talla 50. “Siento que es el momento de armar lío. Quiero ser de las que cambian las cosas, o al menos abrirle las puertas a otras mujeres”, explicó en su libro El arte poco sutil de ser una chica gorda.

Al referirse a la portada, la modelo comentó: “Si hubiera visto un cuerpo como el mío en esta revista cuando era una niña, eso me hubiera cambiado la vida”. Aunque la nota fue titulada “Tess Holliday quiere que los “haters” le besen el trasero” la pelirroja dijo que otra buena opción hubiera sido “¡Las chicas gordas también tenemos sexo! (y es una bomba)”.

En una entrevista para Vogue USA Tess se refirió a la incorporación de las modelos plus size a las pasarelas y no dudó en opinar: “Algo que me pregunto siempre es que si marcas como Gucci son capaces de hacer ropa en tallas grandes para hombre, ¿por qué no hacen lo mismo para las mujeres? Es un cambio estupendo que hoy podamos ver la talla 40 en las pasarelas pero la mayoría de las mujeres estadounidenses usan una 44, ¿quién las representa a ellas?”.

Respecto de las personas que constantemente le comentan sobre su salud expresó: “Al principio solía decir: “Estoy saludable, mi colesterol está bien, no tengo presión arterial alta, no tengo diabetes”, pero ahora ella tomé un enfoque distinto porque al decirle a la gente que veo a un médico y que estoy saludable, estoy perpetuando el abuso contra cuerpos más grandes y la mentalidad de que le debemos a las personas estar saludables. La realidad es no tengo que demostrar si estoy sana o no, porque no es asunto de nadie.

Fuente: Canal Net.

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