Las modelos XL deslumbraron en las pasarelas del New York Fashion Week

El talle sexy dejó de ser el estricto 90 60 90. Así parece demostrarlo la modelo Ashley Graham, quien desfiló su propia colección de ropa interior junto a la firma Addition Elle.

A los doce años paseaba por un centro comercial y fue descubierta por uno de estos hombres que van a la caza de la belleza femenina. A los diecisiete ya desfilaba en Nueva York.

“Buscaba sin éxito la aprobación de los demás. Mi peso se descontroló, llegué a subir hasta un talle 18, que es demasiado incluso dentro del sector de los talles grandes. No sabía qué me estaba pasando, hasta que me di cuenta de que el problema era la negatividad que yo había creado a mi alrededor”, declaró para Abc. No es perfecta, según los cánones de perfección establecidos, pero se siente aliviada. «Tengo celulitis y soy bastante grande… pero a nadie le corresponde juzgarlo». La aceptación de sí misma fue la plataforma de despegue para el éxito.

Actualmente se define como “activista del cuerpo” (es fundadora de ALDA, una asociación de modelos de talla grande dedicada a promover la diversidad de los cánones de belleza). Con sus veitiocho años, fue tapa de la revista “Elle” y dio entrevistas para “Vogue” y “Harper’s Bazaar”. Esta semana, se lució de cuerpo entero en la Semana de la Moda de Nueva York. En la pasarela “Style360” presentó su colección de ropa “Black Orchid” (“Orquídea negra”) que lanzó junto a la canadiense Addition Elle. Los modelos incluyen corpiños y ropa interior con encaje muy sensual.

Junto a ella, esqueléticas modelos desfilaron también, pero ella fue calificada por el auditorio “feroz” y “deslumbrante”.

Fuente: Clarín

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